PRESENTACIÓN

Queridos amigos y hermanos, este blog tiene por finalidad compartir con ustedes herramientas e ideas sobre comunicación para las comunidades...

viernes, 1 de mayo de 2015

EL MAPA DE LA REALIDAD... Adentro - Afuera - En el medio - Puertas Abiertas

Para seguir reflexionando sobre la propuesta del Santo Padre de una Iglesia en Salida..; les propongo hacer el ejercicio de caracterizar las distintas “ubicaciones” donde pueden situarse las comunidades parroquiales:

  1. Iglesia hacia adentro: Es la comunidad que tiene un gran apego hacia realizar las mismas actividades ininterrumpidamente, sin arriesgarse a cuestionar nada; ni entrar en un contacto visto como “riesgoso”; con el resto de la sociedad. Este “adentramiento” de la comunidad, no necesariamente consiste el aislamiento dentro del perímetro “físico” parroquial, sino que puede darse también, incluso, en un servicio social puertas afuera de la parroquia, donde miembros de la comunidad realizan tareas solidarias, pero desarrolladas bajo una mirada maternalista/paternalista ; donde este servicio se concretiza como una forma de “ayudar al desamparado”; sin entrar en un verdadero contacto que cuestiona e interpela nuestra Fe, y nuestra forma de percibir el mundo, y la vida.

  1. Iglesia hacia afuera: Se puede llamar así, a aquellas comunidades, o grupos, o movimientos e instituciones donde prima el diálogo sincero y sin prejuzgamiento con el entorno social, y este diálogo se corona con un trabajo continuo, y “pensado” por el bien común, sin renunciar a los propios valores ni creencias. Ubicados en el punto opuesto a la concepción “hacia adentro”; sin embargo, esta actitud  puede verse materializada incluso dentro de los salones parroquiales; por ejemplo, en reuniones donde se convoque a diferentes referentes sociales, para debatir problemas de interés en el barrio; o donde una verdadera actitud de escucha hacia hermanos que sufren adicciones o diferentes grados de violencia familiar o social, se lleva adelante de manera continuada (y no esporádicamente como fruto de algún otro problema tangencial)

  1. Iglesia en el medio: Este tipo de comunidad; buscará periódicamente -la mayoría de las veces a título “personal” de agentes pastorales que sientan una determinada preocupación por el tema convocante, participar de actividades barriales o iniciativas sociales de duración efímera, pero con un cierto grado de exposición de valores e ideales, que “defender” frente a los demás participantes. Si bien esta actitud tiene un alto grado de heroidicidad, la mayoría de las veces genera respuestas y resultados negativos hacia el bien que se desea alcanzar.

  1. Puertas abiertas: Es una comunidad donde siempre se está abierta a recibir a las personas que llegan a la misma, pero nunca se han planteado -seriamente- entrar en contacto con la gente del barrio y/o los movimientos sociales cercanos a donde se encuentra ubicada.Responderán, con mucho gusto, cualquier tipo de invitación que puedan recibir, pero el grado en el que se se comprometerá con la misma, variará de acuerdo a la vida de la propia comunidad y su agenda de eventos o actividades.

Como podemos deducir, la “Iglesia en Salida”, no se puede dilucidar sólo en base a una ubicación territorial o geográfica a donde los hermanos de la comunidad creen necesaria extender la acción o la visión de la Buena Noticia.; sino que la clave para descubrirla ¡y hacerla vida! es el nivel de INVOLUCRAMIENTO que tengan, que tengamos, en la vida de la sociedad (Barrio... escuela... trabajo...) y la forma en la cual, desde nuestra Fe, respondemos y encontramos una solución a los problemas que en ella encontramos, enfocados en el bien común en lo inmediato, y en el Reino de Dios, en lo mediato.

Dios quiera que estas columnas de este año en Ecclesia te ayuden a reflexionar sobre nuestra actitud de todos los días... tanto como me ayuda a mi, al momento de escribirlas.

¡Que tengas un excelente mes de Mayo, lleno de bendiciones, y Santa alegría!

miércoles, 1 de abril de 2015

Algunas “buenas” excusas... para no salir de la Iglesia.


  • Ok, ok, ¡muy linda la propuesta de una Iglesia en Salida!... pero es algo que no es consigue de un dìa para el otro, y que es muy complicado de realizar...

Por más que nos cueste reconocerlo, esta es una frase -o alguna similar - que muchas veces, o escuchamos en nuestras comunidades... o estamos tentados a decirla, cuando debemos hacer frente al desafìo de dejar de lado estructuras y costumbres caducas, para plantearnos otra forma de llevar adelante nuestras actividades pastorales.

Si venís siguiendo esta columna desde años anteriores, sabés que a veces nos damos la licencia aquí, de tomarnos con humor los problemas, para poder encontrar la mejor forma de abordarlos y encontrarles solución. Por eso, en este mes, desde la columna te vamos a dar algunas “buenas excusas” para no sumarte a la propuesta del Papa Francisco de vivir en comunidad el desafìo de “La Iglesia en Salida”:

  1. Salir nos puede hacer dar cuenta que estuvimos mucho tiempo equivocados: Esta es una muy buena excusa, porque el temor a salir de “la zona comunitaria de confort”, donde nos sentimos seguros y no cuestionados, nos “protege” de la posibilidad de que los cuestionamientos de los hermanos que no participan de la vida activa de la Parroquia o Capilla, nos hagan tener que profundizar en los fundamentos de nuestra Fe... y tener que madurar en ella, lo que nos insume un mayor esfuerzo al que estamos dispuestos a asumir.
  2. Salir nos hace perder tiempo que tenemos para otras actividades: ¡Esta respuesta es genial! Nos permite escudarnos en las tareas y reuniones que venimos haciendo desde siempre, aunque muchas veces está demostrado que no llevan a nada productivo para nuestra comunidad, ni para nosotros mismos..
  3. ¿Y si justo nosotros salimos y la gente viene a la parroquia?: Si, decididamente esta es una MUY BUEN EXCUSA: Podemos sostener, casi con vehemencia, que si viene poca gente a nuestra comunidad, esto se puede revertir en cualquier momento, y que salir a realizar actividades socio-pastorales fuera del perímetro parroquial es casi una locura, porque puede darse el caso de que la llegada espontánea de muchos hermanos a la Parroquia quede obstaculizado porque precisamente no estábamos en ella, ya que estábamos yendo al encuentro, precisamente, de ellos.
  4. La Iglesia en Salida es una propuesta para los que tienen un determinado carisma...: Esta excusa nos quita un peso de encima, con una idea que es muy ùtil en éste y en varios casos: aseverar que cada institución o movimiento tiene un carisma particular -lo cual es cierto- puede ser ùtil para fundamentar insólitamente, que las demás iniciativas apostòlicas están exentas -por esa misma distribución de carismas- de realizar tareas misioneras... solidarias... transformadoras... piadosas... y todos los “etcèteras” , querido hermano, que se te puedan ocurrir.


Dicho esto: ¡No me vas a poder decir que no te di buenas excusas, todas muy entendibles y “pastorales” para afrontar el desafìo que nos propone Francisco. Pero no puedo terminar esta columna sin decirte que: Como excusas, son excelentes, pero -vos seguro ya lo intuías - no son ni correctas, ni sensatas: Ya que animarnos a salir; nos va a ayudar a profundizar la fe y crecer en santidad, a darle un verdadero sentido a nuestras actividades, a revivar el carisma de la comunidad a la que pertenecemos, y seguramente -si la Providencia nos acompaña- a que lo que Dios siembra a través de nosotros de fruto, y ese fruto permanezaca.

          Y si no me creen, vayan animándose a salir... y sigan leyendo los próximos números de Eclesia.

Querido Hermano, te deseo que tengas unas muy Felices Pascuas de Resurrección.

Te mando un gran abrazo, y nos leemos el próximo mes, si Dios quiere!

jueves, 1 de enero de 2015

Iglesia en Salida: ¿moda, vivencia o estilo de vida?

Llegó el mes de marzo, y con él, vuelve la alegrìa de poderme encontrar con vos, en este espacio que compartimos desde hace algún tiempo, tratando de buscarle juntos la “vuelta” al desafìo de llevar adelante, de la mejor forma posible, la comunicación en nuestra comunidad parroquial. Durante los últimos años, estuvimos recorriendo los principales desafìos, medios, canales, estrategias y herramientas que tenemos para poder llevar el Mensaje de Salvación a nuestros ambientes y comunidades donde estamos insertos. Este año te quiero proponer  reflexionar sobre la invitación del Santo Padre Francisco, a pensar la comunicación para una “Iglesia en Salida”, ¿Me acompañas en este camino?

Si llegaste a este segundo párrafo, me animo a comprender que tu respuesta fue afirmativa; y en tanto que vamos a ir reflexionando en torno a una visión y comprensiòn de una Iglesia abierta, solidaria y misionera, te invito a que si aún no lo hiciste, leas la Encíclica Evangelii Gaudium, que nos va a acompañar en este recorrido.

Ya tendremos tiempo durante el año para avanzar con los distintos aspectos que lleva implícita esta concepción de nuestra vida comunitaria, pero antes tendremos que ponernos a pensar si vivimos esta invitaciòn del Santo Padre como una moda, como una vivencia, o como un estilo de vida, ya que de acuerdo a la percepciòn que tengamos, es que podremos encontrar la mejor forma de aprovecharla para nuestro crecimiento, y la transformación de la sociedad.

Muchos querrán ver en la postulaciòn de una “Iglesia en Salida” , el surgimiento de una moda pasajera que se traduce en un mero slogan con poco contenido actitudinal, sin suscitar en los corazones un cambio profundo, pero que serviría a la “institución Iglesia” como forma de volver a recuperar su imagen deslucida -no será tema de reflexión en nuestra columna las causas y consecuencias de ello- de los últimos lustros. Esta mirada está más arraigada en los sectores más conservadores de nuestra amada Iglesia que en en los cambios una amenaza a la supervivencia y custodia de la Fe.

Asumir el desafìo de animar nuestras comunidades con un espìritu aperturista, podrìa también, experimentarse como una vivencia que sería buena atravesar como una etapa en el crecimiento personal y comunitario. Sin embargo, detenerse a la mitad del camino de conversiòn pastoral y comunitaria, puede ser mucho más perjudicial que no haberlo iniciado; ya que el “regreso a casa” luego de haber saboreado la experiencia de comenzar a transformar la sociedad, puede revivir el narcisismo individual ¡o comunitario!, o bien subsumirnos en una depresión paralizante, al olvidar que es de Dios de quien viene la Gracia para poder continuar con la tarea.

Aunque, por supuesto, también está la posibilidad de vivir con más compromiso y predisposición este llamado, y asumirlo con un firme propósito de conversión; haciendo del desafío de llevar a los demás una Iglesia en salida, el estilo de vida que elijas para llevar adelante durante los pròximos años.

Más allá de con cual de los pàrrafos te sentiste mas identificado, te invito a reencontrarnos el próximo mes, para seguir avanzando en este camino.

Te mando un gran abrazo, y nos leemos el próximo mes, si Dios quiere!

lunes, 1 de diciembre de 2014

Comunicación Parroquial: estereotipos de comunicadores

Querido Hermano, se acercan las fiestas de fin de año, y especialmente, la Navidad, en la que recordamos el nacimiento de Nuestro Señor Jesùs; por eso quiero desearte,  encomendar al Niño Jesús tu vida, y tu labor pastoral, para que te brinde y me brinde un corazòn de niño: humilde pero a su vez confiando, y atrevido que con hermosa inocencia, transforma todo a su alrededor.
El mes pasado, te pedì permiso para encarar las dos ùltimas columnas del año, con una dosis de humor , para hablar de los tipos de personajes que, aunque en extinción,  podemos encontrar en nuestras comunidades. Este mes, vamos a concluir este recorrido, haciendo menciòn a otros tres:
  • Exoparroquialis Vivensis: Es un ex-dirigente; ex-catequista o ex-miembro de la comunidad, que sostiene  (¡Y defiende!)  la rìdicula idea de que la ùnica forma de evangelizar y hacer carne el Evangelio, es... realizar diferentes clases de iniciativas solidarias y sociales, fuera del perìmetro parroquial... siempre fuera del perìmetro parroquial: Es algo asì como el polo opuesto de Atriolopitecus (ver numero anterior de Eclesia), y mantiene con él una encarnizada lucha cada vez que la providencia cruza sus caminos.. para ayudarlos encontrar un contrapunto que los conduzca hacia el equilibrio entre el salir, y el volver a la comunidad (esa famosa tensión de la que hablaba el Papa Francisco cuando era todavìa Cardenal en Buenos Aires)
  • Talentosaurus Ambiguus: Que su nombre no nos confunda, amigos:  Si bien no es un tipo de agente pastoral que abunde, que existe, existe, y tuve la oportunidad de conocer a algunos de ellos, y es aquel que entiende que todos a su alrededor, están en condiciones de realizar cualquier tarea. De esta forma, insistiría  hasta el hartazgo en hacer que el tìmido sea lector en la Santa Misa, el mas extrovertido sea acólito... y el más creativo, sea el que cuenta el dinero de las ofrendas. Si bien, todos debemos estar dispuestos a realizar la tarea que se nos pide, no saber diferenciar y apreciar que tenemos diferentes talentos es un error que hace perder excelentes dones a la comunidad... y hace que muchos hermanos se alejen de la misma por desidia, y por cansancio.
  • Teoricus abstractus: Dirigente o agente pastoral, que sólo ha dedicado su tarea comunitaria, a realizar análisis concienzudos sobre toda la actividad evangelizadora, pero nunca ha llegado a meter los pies en el barro de la sociedad para anunciarles la Buena Nueva. Si bien puede ser que haya participado de campamentos, organizado eventos religiosos (fiestas patronales, etc) nunca ha podido experimentar esa hermosa sensaciòn de ser tocado en el corazón  por la mano de Dios a travès de una charla profunda con un hermano, un gesto de amor de la comunidad, o la necesidad de la conversiòn y del trabajo apostólico y social.
Luego de haber recorrido-gracias a tu permiso para usar el humor - estos 7 personajes  que seguramente alguna vez encontramos en nuestras comunidades y que entre todos debemos -a travès de la conversiòn y la corrección fraterna- ayudar  a erradicar;  te cuento que esta forma de transmitir contenidos fue un adelanto de uno de los temas de las pròximas columnas que , Dios mediante, compartiremos en 2015; y se llama gamificación (comunicar a travès de mensajes lúdicos, humor, etc).

Te envío un fuerte abrazo en Cristo Jesús; te deseo una Feliz y Santa Navidad, esperàndote encontrar el próximo año.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Conceptos básicos de comunicación y la comunidad

Bienvenido nuevamente aqui, a nuestra columna de comunicación en la comunidad... juntos llegamos hasta este hermoso mes de septiembre, donde vamos a tratar de seguir analizando los problemas que tenemos al llevar nuestro mensaje evangélico en nuestra actividad pastoral.
En esta oportunidad, creo que es valioso -aunque, reconozco, un poco tedioso - reflexionar sobre los principios teóricos básicos de la comunicación, ya que otro de los errores más comunes es confundir: medio, canal y mensaje.
Por medio entendemos al lenguaje utilizado por los emisores (y receptores) para realizar la comunicación; pero no hacemos aqui referencia simplemente al “lenguaje” comprendido como “idioma”, sino a todo el conjunto de aptitudes y cualidades a través de las cuales se trasmite el mensaje. Muchos comprenderán claramente el concepto de lo que comúnmente se entiende por “lenguaje corporal”;  pero cuando hablamos de “medio” también estamos teniendo en cuenta los demás registros que hacen al contexto en el que la comunicación se realiza (las costumbres según la edad de los participantes, el tipo de soporte en el cual se materializa la conversación, el nivel socio-económico y cultural; y especialmente en nuestro caso, la madurez de la fe de las personas destinatarias de lo que se desea transmitir.
Por canal, en cambio, comprendemos, al tipo de tecnología que permite que este intercambio de información se produzca. Si bien “tecnología” pareciera ser una palabra que solo estuviera reservada para comunicaciones con cierto grado de sostificación, esta es mucho mas amplia; e implica que lo que se transmite, muchas veces se percibe en forma diferenciada si es vehiculizado a través de -por ejemplo-  un llamado telefónico, un mensaje de texto, un afiche en la vía pública, un “avisito parroquial” o un aviso “boca a boca”. Dicho esto, deberíamos tener la precaución de que, sea cual fuera el canal elegido o utilizado para transmitir el mensaje, busquemos la forma de obtener una retroalimentación de los receptores de los mismos, de forma de intentar saber cómo fue recibido por nuestro interlocutor.
Por último, y pero mas importante, está el concepto del MENSAJE. Expresamente, dejé este concepto para el final, para poder invitarte, querido hermano, a que puedas reflexionar sobre los últimos “mensajes” que transmitiste a los demás en tu trabajo y vida pastoral. El mensaje, es precisamente, lo que se desea transmitir como información; y esta transmisión, siempre tiene implícita la búsqueda de desencadenar una acción determinada: desde la difusión de un festival para recaudar fondos hasta una invitación a una fiesta patronal, todo se traduce -aunque no esté, obviamente, expresado en estos términos en: “esta es la información que tengo para darte - y me gustaría que vos respondas de esta forma”. Ahora bien: las invitaciones menos “espirituales” que emitimos desde nuestra comunidad parroquial, también deberían tener una clara distinción cristiana, en donde se puedan evidenciar que la fe que compartimos, es lo que motiva todas nuestras acciones, y que lo mismo deseamos encontrar, de la persona que recibe nuestro mensaje. En resumidas cuentas, si bien nosotros actuamos como portavoces, el primer EMISOR del mensaje que difundimos, es Dios, a través de las tres Personas de la Santisima Trinidad; por lo cual no podemos obviar, en ninguna instancia, una referencia, al menos elíptica,  a nuestro labor apostólico.

Gracias por seguir interesándote en reflexionar sobre como mejorar tu tarea pastoral... te mando un afectuoso saludo en Cristo... ¡será Hasta el mes que viene, nos vemos en Eclesia!

viernes, 1 de agosto de 2014

Fuentes de comunicación monopólicas

Otra hoja se cae del calendario, y vos, hermanita, hermanito, sigues firme junto a Eclesia compartiendo las novedades de la Iglesia en la Diócesis de Lomas de Zamora, e intentando mejorar la forma en que llevas acabo tu apostolado personal  y tu trabajo pastoral, entonces... ¡Quiero decirte que me siento muy orgulloso de vos, y que me siento muy cercano en Cristo!
Bueno, seguimos trabajando en este mes de agosto, otro de los grandes “pecados” de la comunicación de la comunidad: En esta oportunidad, podríamos caracterizarlo el de la “glotonería” comunicacional. Con esto, queremos abarcar a aquella inclinación a pretender abarcar todo el espacio en que circulan los mensajes, creyendo que con tener presencia en todo es la mejor forma de tener un control total de la comunicación.
Este error, aparte de ser falaz, es un peligro latente: Peligro, porque hace que la persona (o el grupo) que la lleva adelante, piensa que nada se escapa a su canal discursivo. Esto es erróneo, porque nunca se puede llegar  a tener la supremacía absoluta. Existe una interesante teoría que dice que cuando una postura llega a tener una posición predominante, al mismo tiempo empieza a generar otras teorías adversas (aquí entran a tallar otras cuestiones filosóficas que no tiene sentido explayarnos aquí)
En comunicación ocurre lo mismo.  Cuando una sola fuente de comunicación es la que predomina en una comunidad (independientemente del tamaño de esta última), aunque esta no quiera reconocerla, se empiezan a generar polos de pensamiento diferenciado que, dependiendo de la naturaleza de sus integrantes, tarde o temprano llegarán a conformar una alternativa generadora de mensajes que -quizás no abiertamente- contradicen a la visión hasta ese momento mayoritaria.
Otra consecuencia de querer abarcar todo el espectro en el que circulan los mensajes, es que ya sea en el mediano o largo plazo, o se termina dilapidando la credibilidad de las personas o grupos que la llevan adelante, o se inicia un decrecimiento en la calidad y la cantidad de la información porque, al ser un discurso casi monológico, no se puede enriquecer con la incorporación de otras voces que, tal vez no sean opuestas, pero si, disímiles en su mirada pastoral.
En síntesis podemos decir, que si bien, el camino de intentar controlar todos los mensajes que circulan en la comunidad puede parecer tentador, y una opción válida para poder conducir a la misma en pos de determinados objetivos pastorales, debemos señalar que la exacerbación de esta postura, termina dañando a toda la comunidad  y, por lo tanto, dando por resultado justamente lo contrario a lo que se quiere alcanzar.
Que el Buen Dios, nos de la fuerza para poder tener templanza en las pasiones, y descubrir que sólo en la vida de comunidad, y en la apertura hacia los otros hermanos de la comunidad a través del diálogo .

Hasta el próximo mes, si Dios quiere! Te envío un fuerte abrazo en Cristo Jesús

jueves, 1 de mayo de 2014

Comunicación y Coherencia

¡Que alegría encontrarte de vuelta acá en este espacio! Realmente, me pone contento que quieras mejorar tu comunicación, y la de tu comunidad, ya que este es un aspecto esencial en la vida de la parroquia y dependiendo de su grado de desarrollo, el mensaje que intentamos transmitir llegará en mayor o menor medida al resto de nuestros hermanos, para que luego la Divina Providencia haga el resto.

Este mes, vamos a analizar un tema un tanto controversial y difícil de tratar, pero no por ello menos importante: la incoherencia al comunicar.  La incoherencia al comunicar tiene dos causas bien diferenciadas, que tendríamos que analizar primero para poder encontrarle una solución después.

La primer causa, es el desinterés por lo que se quiere transmitir; de lo cual nadie está exento ya que, como seres humanos, tenemos una multiplicidad de factores que intervienen en lo que nos gusta y lo que no, en los que nos motiva y en lo que no; y muchas veces, por cortesía o por el “deber ser”, intentamos pasar por alto y creer que podemos promocionar y transmtir algo de lo que no estamos convencidos.  En ese caso, yo sugiero dos alternativas: Una, comprender que -como decía mi madre- “mucho ayuda el que no estorba” es decir: transmitir algo sin ganas, es peor que no trasmitir, por lo cual tenemos que sincerarnos y evitar hacer un esfuerzo o una actuación, ya que esto solo traerá mala predisposición en el que lo escucha. Una alternativa superadora a esta opción es: interiorizarse más por el mensaje que se transmite, tratar de entenderlo completamente... y hacer el esfuerzo por detectar todos los aspectos positivos de esa idea a transmitir: de esa forma tendremos más coherencia y efectividad en el mensaje.

La segunda causa es un poco más compleja, y aquí quiero hacer mención al concepto - duro de expresar- de falsedad. Si en el párrafo anterior hablábamos de aquellos casos en los que intentamos amoldarnos a una idea, con la cual no nos identificamos completamente, por el hecho de acompañar a la comunidad en sus prioridades pastorales; aquí nos referimos a la expresión de simpatía por una idea, simplemente pretendiendo quedar acorde al punto de vista de la otra persona para mejorar mi “estatus” dentro de la comunidad, o evitar perder el que tengo actualmente. La única solución en este caso, es abrir el camino, dentro nuestro, de la conversión y la autenticidad para poder avanzar mas firmemente, por el camino no solo de la santidad, sino también, de nuestra dignidad humana.

           Muchas veces podemos creer que la incoherencia pasa muchas veces desapercibida, y que este tipo de accionar (sea cual fuere la causa) no tendrá consecuencias de magnitud.  Sin embargo, la incoherencia genera una espiral hacia adentro y hacia afuera -tanto de la persona como del mensaje que transmite- y termina dañando a la persona, al mensaje, y a la comunidad toda.

Procuremos, entonces, no caer en el error de considerar que podemos llegar a transmitir una idea o una iniciativa con la cual no estamos de acuerdo o aquella que sabemos no puede hacerse “carne” en nuestra vida. Y si vemos, al hacer un “examen de conciencia de la comunicación” que hemos caido en este “pecado” varias veces... siempre estamos  a tiempo de cambiar de rumbo y empezar a construir un mundo mejor.

Hasta el próximo mes, si Dios quiere! Te envío un cálido saludo en Cristo Jesús.