PRESENTACIÓN

Queridos amigos y hermanos, este blog tiene por finalidad compartir con ustedes herramientas e ideas sobre comunicación para las comunidades...

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jueves, 1 de diciembre de 2016

Ideas para organizar eventos (Parte 2 - Diciembre 2016)

Queridos hermanas y hermanos ¡Que bueno compartir con ustedes este nuevo y último mes del año!

Continuaremos, en esta edición, repasando juntos algunas nociones básicas para organizar eventos: en esta segunda parte, vamos a repasar los roles y funciones imprescindibles para hacerlo en forma eficaz.

  • El equipo económico: Si bien su función adquiere un nivel secundario, en cuanto a los objetivos pastorales que pretendamos alcanzar en la organización, es necesario constituir un equipo Ad-Hoc que se dedique al manejo de los recursos económicos antes, durante, y post-evento,compuesto por personas que administren correctamente -sin excesos pero también sin estricticidad exacerbada-  y sepan transmitir claramente los resultados y movimientos de los mismos para generar tranquilidad entre los organizadores y toda la comunidad.

  • Infraestructura: ¡Este es uno de los equipos principales para la organización de todo evento! Con MUCHO trabajo antes y después de la realización del evento -sea este de cualquier naturaleza que fuese-, sus funciones comprenden desde el armado y desarmado de las instalaciones, hasta el más mínimo detalle en el cuidado de la higiene de los sanitarios. Por lo general, la satisfacción por el servicio de quienes participan de este equipo, es proporcional al esfuerzo realizado.

  • Coordinador Emergencia / legales: Un aspecto a veces descuidado, pero que no debería omitirse en la planificación de ningún evento, es la figura de (al menos) un coordinador que prevea y pueda tomar a su cargo hipotéticas situaciones de emergencias y/o cuestionamientos legales, antes, durante y después del evento: En cuanto a los aspectos legales, se deberá ocupar de emitir y/o firmar las notas solicitando las instalaciones, firmar pre-acuerdos de uso de las mismas, contratar servicios de asistencia médica ,dar aviso a las autoridades del municipio y de seguridad, y activar procedimientos de resguardo en caso de algún incidente.

  • Animación: Otro rol fundamental para el éxito pastoral del evento, es el preparar a la persona o grupo de personas que se ocupe de llevar adelante la conducción del evento, no sólo a través de la presentación de los participantes y secciones, sino también velando por el cumplimiento de los tiempos y coordinando con los otros equipos los distintos momentos del mismo.

  • Comunicación: ¡En este me anotaría yo, como saben! Conlleva la responsabilidad de comunicar y compartir con todos los públicos (los organizadores, los participantes, y los demás miembros del barrio y la ciudad -sean o no de la comunidad- para poder ayudar a que el trabajo de todo el conjunto, pueda alcanzar el grado de difusión óptimo, y poder compartir con todos, lo bueno y fructífero del evento, para que este, y los próximos que organicemos, sean una gran noticia, para toda la comunidad.





¡Te deseo que termines de la mejor forma este año que ya se nos va, y que comiences un excelente, bendecido, y fructífero 2017, donde espero que nos volvamos a encontrar, para seguir trabajando juntos, en la construcción del Reino!.

¡Feliz y Santa Navidad Que el Niño Jesús y la Sagrada Familia nos bendiga con su paz.!

Daniel.

sábado, 1 de agosto de 2015

EL SALIR NOS HACE FUERTES, NOS HACE CRECER

Querido hermano, querida hermana: ¡que alegría encontrarte otra vez en esta columna! Es un honor para mí, seguir compartiendo estas que yo imagino como charlas con vos, mate de por medio, para pensar entre todos la mejor forma de comunicarnos en la comunidad, y desde y hacia ella, para seguir avanzando en lo que el Papa Francisco llamó “una Iglesia en Salida” .

Y caminar hacia una Iglesia en salida, después de haber pasado un tiempo tratando de “cuidar el rebaño” -ocupado tambièn en la importante tarea de custodiar la Fe de nuestro pueblo ya creyente, y continuar con la importante labor apostólica, claro está- implica, como ya debes suponer, el comenzar a aceptar algunos cambios dentro de la misma comunidad, pero sobre todo, en el trato hacia los demàs hermanos que aún no se han acercado a la misma.

Todo cambio, implica el dejar de lado las formas y las metodologìas que se venìan aplicando desde hace mucho tiempo, y que ya estaban arraigadas en la comunidad desde -quizà- antes de nuestra llegada a la misma; así que el simple hecho de plantearse iniciar un recorrido diferente, seguramente serà fuente de ciertas controversias que, si bien no deberìan tener un enraizamiento moral o doctrinario, pueden agudizarse a tal punto que podrìan originar posiciones muy encontradas y rivales.

Si intentàramos comprender en profundidad las raìces de las resistencias internas en el seno de la comunidad, con el ànimo de poder asimilarlas con benevolencia y procesarlas de la mejor manera para que no solo nadie salga herido, sino que se produzca tambièn una transformación en el seno de la misma, a la que podrìamos definir con un concepto parecido al de una “conversiòn comunitaria”; veríamos que son mùltiples los factores que pueden desencadenarlas: desde el miedo a perder lo “adquirido” -un rol en la comunidad, una función que ya hace tiempo llevo adelante y que entiendo que serìa muy difícil que otro pudiera suplir -; la adversiòn a lo “desconocido” - por la sencilla razón que esto nos coloca en una situaciòn de inferioridad, frente a lo que percibimos, desde nuestra psicologìa personal, como algo inmensamente superior y oscuro; aunque la mayorìa de las veces esto sea un campo fèrtil esperando solo la siembra y el cuidado para que florezca por doquier muchas muestras de solidaridad, esperanza... ¡Y Fe!; o porque simplemente el cambio, implica afrontarlo invirtiendo en él, una determinada cantidad de “energìa apostòlica” que muchas veces preferimos preservar para futuras iniciativas... que suelen consistir en repetición de eventos ya realizados en el pasado.

Más allà de las raìces que originen estas resistencias; te recordarè que las mismas pueden materializarse en diferentes tipos de actitudes (boicoteo de actividades; falta de compromiso con la nueva tarea o rol asignada en la comunidad; proliferaciòn de excusas para la realizaciòn de actividades en común con otros miembros, instituciones o movimientos; o hasta la peor de las acciones: el hablar a espaldas de los otros dirigentes de la comunidad, criticando sus iniciativas sin plantearlo fraternalmente en el seno de la misma, sino generando hacia terceros, la desconfianza y la duda, para poder fortalecer las viejas tradiciones de vida comunitaria -las cuales no son en esencia malas, pero necesitan convertirse y redimirse a la luz de los nuevos desafìos que plantea el Sentir con la Iglesia- sin dar lugar siquiera, a plantear nuevas ideas que permitan renovar las estructuras caducas  dar nueva vida a la comunidad.

Si vez que algunas de estas actitudes se viven dentro de tu comunidad, ràpidamente te aliento a que pongas todo en las manos de Dios, que reflexiones profundamente sobre cuáles pueden ser las causas de estas resistencias, e intentes abordarlas con sabiduría, pero sobre todo con amor.  Y que, ya que estamos, no te pierdas esta misma columna del pròximo mes; donde juntos vamos a redescubrir los argumentos que nos ayuden a seguir avanzando hacia la Iglesia en salida, en la que reflexionaremos que El salir nos hace fuertes, nos hace crecer.

Te envìo un fuerte abrazo en Cristo ¡Hasta el mes de Septiembre! Dios nos bendiga.
Daniel.


miércoles, 1 de abril de 2015

Algunas “buenas” excusas... para no salir de la Iglesia.


  • Ok, ok, ¡muy linda la propuesta de una Iglesia en Salida!... pero es algo que no es consigue de un dìa para el otro, y que es muy complicado de realizar...

Por más que nos cueste reconocerlo, esta es una frase -o alguna similar - que muchas veces, o escuchamos en nuestras comunidades... o estamos tentados a decirla, cuando debemos hacer frente al desafìo de dejar de lado estructuras y costumbres caducas, para plantearnos otra forma de llevar adelante nuestras actividades pastorales.

Si venís siguiendo esta columna desde años anteriores, sabés que a veces nos damos la licencia aquí, de tomarnos con humor los problemas, para poder encontrar la mejor forma de abordarlos y encontrarles solución. Por eso, en este mes, desde la columna te vamos a dar algunas “buenas excusas” para no sumarte a la propuesta del Papa Francisco de vivir en comunidad el desafìo de “La Iglesia en Salida”:

  1. Salir nos puede hacer dar cuenta que estuvimos mucho tiempo equivocados: Esta es una muy buena excusa, porque el temor a salir de “la zona comunitaria de confort”, donde nos sentimos seguros y no cuestionados, nos “protege” de la posibilidad de que los cuestionamientos de los hermanos que no participan de la vida activa de la Parroquia o Capilla, nos hagan tener que profundizar en los fundamentos de nuestra Fe... y tener que madurar en ella, lo que nos insume un mayor esfuerzo al que estamos dispuestos a asumir.
  2. Salir nos hace perder tiempo que tenemos para otras actividades: ¡Esta respuesta es genial! Nos permite escudarnos en las tareas y reuniones que venimos haciendo desde siempre, aunque muchas veces está demostrado que no llevan a nada productivo para nuestra comunidad, ni para nosotros mismos..
  3. ¿Y si justo nosotros salimos y la gente viene a la parroquia?: Si, decididamente esta es una MUY BUEN EXCUSA: Podemos sostener, casi con vehemencia, que si viene poca gente a nuestra comunidad, esto se puede revertir en cualquier momento, y que salir a realizar actividades socio-pastorales fuera del perímetro parroquial es casi una locura, porque puede darse el caso de que la llegada espontánea de muchos hermanos a la Parroquia quede obstaculizado porque precisamente no estábamos en ella, ya que estábamos yendo al encuentro, precisamente, de ellos.
  4. La Iglesia en Salida es una propuesta para los que tienen un determinado carisma...: Esta excusa nos quita un peso de encima, con una idea que es muy ùtil en éste y en varios casos: aseverar que cada institución o movimiento tiene un carisma particular -lo cual es cierto- puede ser ùtil para fundamentar insólitamente, que las demás iniciativas apostòlicas están exentas -por esa misma distribución de carismas- de realizar tareas misioneras... solidarias... transformadoras... piadosas... y todos los “etcèteras” , querido hermano, que se te puedan ocurrir.


Dicho esto: ¡No me vas a poder decir que no te di buenas excusas, todas muy entendibles y “pastorales” para afrontar el desafìo que nos propone Francisco. Pero no puedo terminar esta columna sin decirte que: Como excusas, son excelentes, pero -vos seguro ya lo intuías - no son ni correctas, ni sensatas: Ya que animarnos a salir; nos va a ayudar a profundizar la fe y crecer en santidad, a darle un verdadero sentido a nuestras actividades, a revivar el carisma de la comunidad a la que pertenecemos, y seguramente -si la Providencia nos acompaña- a que lo que Dios siembra a través de nosotros de fruto, y ese fruto permanezaca.

          Y si no me creen, vayan animándose a salir... y sigan leyendo los próximos números de Eclesia.

Querido Hermano, te deseo que tengas unas muy Felices Pascuas de Resurrección.

Te mando un gran abrazo, y nos leemos el próximo mes, si Dios quiere!

jueves, 1 de enero de 2015

Iglesia en Salida: ¿moda, vivencia o estilo de vida?

Llegó el mes de marzo, y con él, vuelve la alegrìa de poderme encontrar con vos, en este espacio que compartimos desde hace algún tiempo, tratando de buscarle juntos la “vuelta” al desafìo de llevar adelante, de la mejor forma posible, la comunicación en nuestra comunidad parroquial. Durante los últimos años, estuvimos recorriendo los principales desafìos, medios, canales, estrategias y herramientas que tenemos para poder llevar el Mensaje de Salvación a nuestros ambientes y comunidades donde estamos insertos. Este año te quiero proponer  reflexionar sobre la invitación del Santo Padre Francisco, a pensar la comunicación para una “Iglesia en Salida”, ¿Me acompañas en este camino?

Si llegaste a este segundo párrafo, me animo a comprender que tu respuesta fue afirmativa; y en tanto que vamos a ir reflexionando en torno a una visión y comprensiòn de una Iglesia abierta, solidaria y misionera, te invito a que si aún no lo hiciste, leas la Encíclica Evangelii Gaudium, que nos va a acompañar en este recorrido.

Ya tendremos tiempo durante el año para avanzar con los distintos aspectos que lleva implícita esta concepción de nuestra vida comunitaria, pero antes tendremos que ponernos a pensar si vivimos esta invitaciòn del Santo Padre como una moda, como una vivencia, o como un estilo de vida, ya que de acuerdo a la percepciòn que tengamos, es que podremos encontrar la mejor forma de aprovecharla para nuestro crecimiento, y la transformación de la sociedad.

Muchos querrán ver en la postulaciòn de una “Iglesia en Salida” , el surgimiento de una moda pasajera que se traduce en un mero slogan con poco contenido actitudinal, sin suscitar en los corazones un cambio profundo, pero que serviría a la “institución Iglesia” como forma de volver a recuperar su imagen deslucida -no será tema de reflexión en nuestra columna las causas y consecuencias de ello- de los últimos lustros. Esta mirada está más arraigada en los sectores más conservadores de nuestra amada Iglesia que en en los cambios una amenaza a la supervivencia y custodia de la Fe.

Asumir el desafìo de animar nuestras comunidades con un espìritu aperturista, podrìa también, experimentarse como una vivencia que sería buena atravesar como una etapa en el crecimiento personal y comunitario. Sin embargo, detenerse a la mitad del camino de conversiòn pastoral y comunitaria, puede ser mucho más perjudicial que no haberlo iniciado; ya que el “regreso a casa” luego de haber saboreado la experiencia de comenzar a transformar la sociedad, puede revivir el narcisismo individual ¡o comunitario!, o bien subsumirnos en una depresión paralizante, al olvidar que es de Dios de quien viene la Gracia para poder continuar con la tarea.

Aunque, por supuesto, también está la posibilidad de vivir con más compromiso y predisposición este llamado, y asumirlo con un firme propósito de conversión; haciendo del desafío de llevar a los demás una Iglesia en salida, el estilo de vida que elijas para llevar adelante durante los pròximos años.

Más allá de con cual de los pàrrafos te sentiste mas identificado, te invito a reencontrarnos el próximo mes, para seguir avanzando en este camino.

Te mando un gran abrazo, y nos leemos el próximo mes, si Dios quiere!

viernes, 1 de agosto de 2014

Fuentes de comunicación monopólicas

Otra hoja se cae del calendario, y vos, hermanita, hermanito, sigues firme junto a Eclesia compartiendo las novedades de la Iglesia en la Diócesis de Lomas de Zamora, e intentando mejorar la forma en que llevas acabo tu apostolado personal  y tu trabajo pastoral, entonces... ¡Quiero decirte que me siento muy orgulloso de vos, y que me siento muy cercano en Cristo!
Bueno, seguimos trabajando en este mes de agosto, otro de los grandes “pecados” de la comunicación de la comunidad: En esta oportunidad, podríamos caracterizarlo el de la “glotonería” comunicacional. Con esto, queremos abarcar a aquella inclinación a pretender abarcar todo el espacio en que circulan los mensajes, creyendo que con tener presencia en todo es la mejor forma de tener un control total de la comunicación.
Este error, aparte de ser falaz, es un peligro latente: Peligro, porque hace que la persona (o el grupo) que la lleva adelante, piensa que nada se escapa a su canal discursivo. Esto es erróneo, porque nunca se puede llegar  a tener la supremacía absoluta. Existe una interesante teoría que dice que cuando una postura llega a tener una posición predominante, al mismo tiempo empieza a generar otras teorías adversas (aquí entran a tallar otras cuestiones filosóficas que no tiene sentido explayarnos aquí)
En comunicación ocurre lo mismo.  Cuando una sola fuente de comunicación es la que predomina en una comunidad (independientemente del tamaño de esta última), aunque esta no quiera reconocerla, se empiezan a generar polos de pensamiento diferenciado que, dependiendo de la naturaleza de sus integrantes, tarde o temprano llegarán a conformar una alternativa generadora de mensajes que -quizás no abiertamente- contradicen a la visión hasta ese momento mayoritaria.
Otra consecuencia de querer abarcar todo el espectro en el que circulan los mensajes, es que ya sea en el mediano o largo plazo, o se termina dilapidando la credibilidad de las personas o grupos que la llevan adelante, o se inicia un decrecimiento en la calidad y la cantidad de la información porque, al ser un discurso casi monológico, no se puede enriquecer con la incorporación de otras voces que, tal vez no sean opuestas, pero si, disímiles en su mirada pastoral.
En síntesis podemos decir, que si bien, el camino de intentar controlar todos los mensajes que circulan en la comunidad puede parecer tentador, y una opción válida para poder conducir a la misma en pos de determinados objetivos pastorales, debemos señalar que la exacerbación de esta postura, termina dañando a toda la comunidad  y, por lo tanto, dando por resultado justamente lo contrario a lo que se quiere alcanzar.
Que el Buen Dios, nos de la fuerza para poder tener templanza en las pasiones, y descubrir que sólo en la vida de comunidad, y en la apertura hacia los otros hermanos de la comunidad a través del diálogo .

Hasta el próximo mes, si Dios quiere! Te envío un fuerte abrazo en Cristo Jesús

jueves, 1 de mayo de 2014

Comunicación y Coherencia

¡Que alegría encontrarte de vuelta acá en este espacio! Realmente, me pone contento que quieras mejorar tu comunicación, y la de tu comunidad, ya que este es un aspecto esencial en la vida de la parroquia y dependiendo de su grado de desarrollo, el mensaje que intentamos transmitir llegará en mayor o menor medida al resto de nuestros hermanos, para que luego la Divina Providencia haga el resto.

Este mes, vamos a analizar un tema un tanto controversial y difícil de tratar, pero no por ello menos importante: la incoherencia al comunicar.  La incoherencia al comunicar tiene dos causas bien diferenciadas, que tendríamos que analizar primero para poder encontrarle una solución después.

La primer causa, es el desinterés por lo que se quiere transmitir; de lo cual nadie está exento ya que, como seres humanos, tenemos una multiplicidad de factores que intervienen en lo que nos gusta y lo que no, en los que nos motiva y en lo que no; y muchas veces, por cortesía o por el “deber ser”, intentamos pasar por alto y creer que podemos promocionar y transmtir algo de lo que no estamos convencidos.  En ese caso, yo sugiero dos alternativas: Una, comprender que -como decía mi madre- “mucho ayuda el que no estorba” es decir: transmitir algo sin ganas, es peor que no trasmitir, por lo cual tenemos que sincerarnos y evitar hacer un esfuerzo o una actuación, ya que esto solo traerá mala predisposición en el que lo escucha. Una alternativa superadora a esta opción es: interiorizarse más por el mensaje que se transmite, tratar de entenderlo completamente... y hacer el esfuerzo por detectar todos los aspectos positivos de esa idea a transmitir: de esa forma tendremos más coherencia y efectividad en el mensaje.

La segunda causa es un poco más compleja, y aquí quiero hacer mención al concepto - duro de expresar- de falsedad. Si en el párrafo anterior hablábamos de aquellos casos en los que intentamos amoldarnos a una idea, con la cual no nos identificamos completamente, por el hecho de acompañar a la comunidad en sus prioridades pastorales; aquí nos referimos a la expresión de simpatía por una idea, simplemente pretendiendo quedar acorde al punto de vista de la otra persona para mejorar mi “estatus” dentro de la comunidad, o evitar perder el que tengo actualmente. La única solución en este caso, es abrir el camino, dentro nuestro, de la conversión y la autenticidad para poder avanzar mas firmemente, por el camino no solo de la santidad, sino también, de nuestra dignidad humana.

           Muchas veces podemos creer que la incoherencia pasa muchas veces desapercibida, y que este tipo de accionar (sea cual fuere la causa) no tendrá consecuencias de magnitud.  Sin embargo, la incoherencia genera una espiral hacia adentro y hacia afuera -tanto de la persona como del mensaje que transmite- y termina dañando a la persona, al mensaje, y a la comunidad toda.

Procuremos, entonces, no caer en el error de considerar que podemos llegar a transmitir una idea o una iniciativa con la cual no estamos de acuerdo o aquella que sabemos no puede hacerse “carne” en nuestra vida. Y si vemos, al hacer un “examen de conciencia de la comunicación” que hemos caido en este “pecado” varias veces... siempre estamos  a tiempo de cambiar de rumbo y empezar a construir un mundo mejor.

Hasta el próximo mes, si Dios quiere! Te envío un cálido saludo en Cristo Jesús.

domingo, 1 de diciembre de 2013

PREVENCIÓN DE CRISIS

Queridos amigos, otra vez llegó diciembre,  otro año termina, y con el, otro recorrido temático por los diferentes aspectos de la comunicación en nuestras comunidades; que espero que les haya resultado muy fructífero en su vida y tareas pastorales.

Luego de haber analizado durante todo estos meses, cuales son las mejores opciones que podemos tomar ante el desarrollo de cualquier tipo de conflicto o crisis que se desate en nuestra comunidad, y el desarrollo de distintas estrategias para la recuperación de la imagen de la institución; llegó el momento de compartir algunas ideas que nos permitan prevenir el desarrollo de las crisis que, aunque evitables, muchas veces parecieran que surgen de improvisto, y pueden llegar a dañar en demasía a las personas y a la comunidad.

Una de las primeras herramientas con las que contamos para evitar el desarrollo de una crisis, es la escucha activa; es decir, generar el hábito de poder registrar (identificar) las posibles fuentes de conflictos para poder accionar sobre ellos, corrigiendo o subsanando los aspectos que son corregibles, y explicando el porqué, de aquellos que corresponden conservarlos inmodificables.

Otra forma de prevenir la crisis, es generar mecanismos de involucramiento de la comunidad toda; logrando que la participación de cada uno de sus integrantes, permita la auto-identificación de ellos, con todo el conjunto, con lo cual, desciende de manera notoria la posibilidad de incidentes.

En cuanto  a las crisis incidentales, es decir, a aquellas que no tienen que ver directamente con la conducta humana; la única forma de prevenirlas es maximizar las medidas de seguridad en todas las instalaciones donde la comunidad desarrolla actividades; esto, aunque muchas veces es poco tomado en cuenta por las personas que tienen los mas altos grados de responsabilidad en la misma , es algo que si se descuida en demasía puede tener consecuencias muy desagradables.

Por últimos, debemos comprender que existen muchos factores que escapan a nuestras manos, y que ocasionalmente puedan llegar a desencadenar crisis derivadas de accidentes, pero que no pueden ser evitadas desde nuestra condición humana.

Pero al mismo tiempo que reconocemos esto, también recordamos que en toda actividad que realizamos en nuestras comunidades no estamos solos, sino que estamos permanentemente acompañados por la Divina Providencia, que al igual que lo hace en nuestras vidas, también se hace presente todo el tiempo en nuestra comunidad; por lo cual es una sabia actitud, encomendarnos a su divina voluntad en cada proyecto que encaramos.
¡¡¡Hasta el próximo año!!!. que tengan una hermosa y Santa Navidad, y un excelente comienzo de año en familia. Dios mediante, nos encontraremos en 2014 en este espacio, mientras tanto, no olviden que si tienen Dudas o consultas; o quieren proponer otros aspectos puntuales para desarrollar en esta columna, pueden escribirme a lic.martos@gmail.com

viernes, 1 de noviembre de 2013

Manual de procedimientos en casos de crisis

¡Hola Amigos! Los saludo con mucha alegría, al encontrarlos este mes también en esta columna..
A lo largo de este año, hemos repasado diferentes aspectos relacionados a la gestión de diferentes tipos de crisis que pueden darse en nuestras comunidades, que fuimos considerando para desarrollar un abordaje correcto y superador de las mismas.

Si pensamos en una situación ideal, donde la comunidad ha logrado sistematizar todo lo referente a la comunicación; seguramente debemos contemplar la existencia de un manual de crisis, donde se resuma la forma en la que la comunidad ha planificado el desafío de responder a las situaciones más conflictivas; aunque ellas aún no se hayan suscitado y estén todavía en el terrenode las hipótesis.

Un Manual de Crisis debe contener, además del obvio título y datos de la comunidad que lo ha desarrollado, los siguientes puntos:

  • Objetivo y funciones del manual de comunicación de crisis. Qué se pretende conseguir con él y justificación de las razones por las cuales es necesario.
  • Definición de crisis y sucesos que podrían desencadenarla.
  • Descripción general de la estrategia de comunicación de la comunidad.. Supone la definición de sus principios y  valores, y la forma en que son llevados a la práctica.
  • Consejos generales para la comunicación de crisis.
  • Clasificación de los tipos de crisis potenciales a los que está expuesta la organización según la definición del nivel de crisis. Los niveles se suelen estructurar en tres categorías: leve, medio y grave, o verde, amarillo y rojo. En el nivel verde, la crisis es leve y existe un menor conocimiento público; lo cual requiere un tratamiento rápido, evitando su crecimiento y daño colateral. En el nivel amarillo la detección de variables de riesgo es de amplio espectro, con notoriedad pública y un final cierto, por lo cual las acciones deben abocarse a solucionar el conflicto, y a desarrollar un fuerte mensaje de comunicación contando que acciones se encararon para solucionarlo.. Finalmente, en el nivel rojo la crisis es grave, existe amplia notoriedad pública y el final es incierto o incontrolado. Para el nivel rojo la información debe ser inmediata. y debe prolongarse durante todo el tiempo que dure la crisis, y luego desarrollar un plan de recuperación de la imagen de la comunidad, como reseñamos el mes pasado.

El próximo mes, veremos algunas formas de prevenir futuras crisis, ya que si bien no todas pueden evitarse, a algunas si es posible adelantarse.

Si me permiten, en este mes donde celebramos Cristo Rey, les envío un saludo afectuoso a quienes comparten la vocación de la militancia en la Acción Católica. A los demás, los espero ver en la Asamblea Diocesana del Pueblo de Dios, nos encontramos alli! . Hasta el mes que viene!!!. No olviden que si tienen Dudas o consultas pueden escribirme a lic.martos@gmail.com

martes, 1 de octubre de 2013

Planes para la recuperación de la imagen, reputación y confianza de nuestros públicos

¡Hola Amigos! Los saludo con mucha alegría, al encontrarlos este mes también en esta columna..
En esta oportunidad, intentamos analizar como una comunidad, después de haber vivido una crisis en la misma, puede encontrar las formas para recuperar la imagen y confianza en ella, respecto de los públicos que entran en contacto.

Los especialistas de comunicación de crisis, sugieren que, luego de resuelta la crisis originaria, se debe trabajar en la parte de comunicación de la imagen de la comunidad, sobre la base de tres líneas de acción bien diferenciadas:

- Una línea de acción debe abocarse a restaurar la comunidad (esto requiere estrategias de administración para restaurar “el control” funcionalmente hablando; es decir, dar seguridad en torno a las acciones correctivas hacia la estructura organizacional para que vuelva a encontrar la dinámica que le permita alcanzar los objetivos que tiene por cumplir)

- Otra tarea es la de mitigar o eliminar el impacto negativo de la crisis; tomando las medidas necesarias para volver a un estado de bienestar de toda la comunidad; para lo cual es necesario reconocer los problemas que la crisis desató; y evaluar la mejor forma de solucionar cada uno de ellos.

- Por último , se deben generar estrategias de restauración post-crisis, brindando un cierre a la crisis, luego de haber comprendido la causa y el desarrollo de la  misma.  En esta etapa; se deben buscar reforzar los mensajes hacia el “afuera” de la comunidad, destinados a incrementar la percepción de que la crisis ya ha sido superada, y que se ha vuelto nuevamente a una situación de normalidad.

Las otras recomendaciones que se deben seguir, enumeradas de forma breve, son:

- Continuar comunicando a través de los medios masivos de comunicación y las redes sociales. (brindando información y monitoreando la restauración de la imagen de la comunidad)

- Comunicar las acciones correctivas que se tomaron respaldado por acciones verdaderas.

- Motivar a cada integrante de la comunidad para que haga su mejor esfuerzo para continuar adelante.

El próximo mes, intentaremos delinear un manual para situaciones de crisis.

Que tengas un excelente mes de las misiones... no se olviden de poner en oración a nuestro país, en este mes en el que viviermos nuevamente elecciones, y de animarse a salir hacia el otro, como pide S.S. Francisco . Hasta el mes que viene!!!.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Comunicación racional y emocional. La empatía como aliada

¡Hola Amigos! que alegría volver a encontrarlos en esta columna sobre como mejorar la comunicación en nuestra comunidad.

En momentos de crisis -tema central del cual venimos desarrollando mensualmente durante todo este año en esta columna de Eclesia- podemos distinguir dos tipos de comunicación que se diferencian claramente por la forma en la que se exteriorizan: la comunicación racional y la emocional.

La comunicación racional pone de lado -al menos momentáneamente- toda carga de afectividad al mensaje que busca transmitir, con el fin de brindar información mas clara y mas precisa, de forma tal que es percibida por los destinatarios como imparcial, y por lo tanto, permite sortear con mayor efectividad las diferentes barreras de prejuicios.
En cambio,en la comunicación emocional predomina el contenido afectivo; los datos tienden a perder fuerza en detrimento de la construcción de un mensaje que apela más a la enumeración de valores y sentimientos compartidos - u opuestos - y a una mirada vivencial; que a la búsqueda de la transmisión de la verdad.  

De esta forma, en términos generales podríamos decir que  mientras un mensaje racional busca consensuar; la comunicación emocional busca convencer, mas allá de que ambas procuren alcanzar el objetivo propuesto por quien la desarrolla.

Si bien está mas relacionada con la comunicación emocional, la empatía adquiere una importancia formidable en cualquier construcción de un mensaje formal e informal, emocional o racional, ya que posibilita garantizar de un modo mas amplio, la recepción lo más fiel posible de lo que se busca transmitir.

La enciclopedia online Wikipedia define a La empatía ,como la capacidad cognitiva de percibir en un contexto común lo que otro individuo puede sentir. También es un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra.

Entonces podemos fácilmente comprender que, en una situación de crisis, buscar lograr percibir el sentimiento general del público frente al cual nos encontramos, nos va a permitir poder desarrollar un mensaje lo suficientemente completo -racional y emocionalmente- para posibilitar generar las condiciones que permitan encontrar un camino rápido y efectivo, a la situación problemática que esta genera.

El próximo mes, veremos como recuperar la confianza y la reputación de la comunidad, cuando acabamos de atravesar una situación de crisis.

Que tengas un excelente mes... y muy feliz día de la primavera y del estudiante. Hasta el mes que viene!!!.

jueves, 1 de agosto de 2013

Gestión de las relaciones con aliados e influenciadores II



¡Hola Amigos! Sean Bienvenidos nuevamente a esta columna sobre como mejorar la comunicación en nuestra comunidad.

Llegó la oportunidad para trabajar sobre dos características que debemos procurar conservar en todas nuestras actividades de comunicación... ¡y en la vida diaria!, las cuales son el resultado del trabajo durante mucho tiempo, y que si no cuidamos nuestra reputación pueden perderse en un minuto: hablamos de la transparencia y la credibilidad.
Quisiera aclarar que, según veo, ambas características no necesariamente son indicadores de la calidad de una persona, puesto que éstas tienen que ver con la mirada externa de otra persona - o grupo de ellas- y la esencia del ser humano, tan sólo la puede conocer íntegramente Dios en la más profunda intimidad.  

Se entiende a la transparencia, como la sana costumbre de comunicar las acciones de la forma más clara y verídica posible al resto de la comunidad, sin ocultar ningún detalle importante. La acepción mas común es la que se dá respecto al uso de recursos económicos; aunque también debe aplicarse al manejo de información, la gestión de los recursos humanos y materiales; y a la forma de proceder para llegar a cumplir con los objetivos auto impuestos.

El concepto de credibilidad está vinculado de otra forma con la comunicación de la comunidad. La misma hace referencia a la capacidad que tiene una persona -o institución- de transmitir mensajes que son aceptados por el resto de la comunidad. Esta capacidad, no necesariamente está relacionada con la honestidad de la persona o personas que integran la institución, sino también de la pericia o experiencia que tenga en determinada área o naturaleza de lo que se está transmitiendo. Es decir: no necesariamente una eminencia en medicina puede ser creíble cuando opine de fútbol o jardinería, más allá de su honradez.. ni el catequista más formado en teología, será necesariamente creíble cuando hable del desarrollo de fondos para una institución.

Ahora bien: frente a una crisis, estas dos cualidades - ser transparente y creíble- adquieren una dimensión especial, puesto que para los seres humanos, los momentos de crisis están signados por la incertidumbre y la desazón; por lo tanto, un mensaje transmitido por una persona que las tenga, llegará rodeado de un aura esperanzadora -o al menos, tranquilizadora- y colaborará en mucho, a su resolución.

El próximo mes, aprenderemos a diferenciar entre comunicación racional y comunicación emocional, y reflexionaremos sobre la empatía como aliada nuestra en estas situaciones conflictivas.

Que tengas un excelente mes... procurando vivir con la sencillez de los niños, y la confianza en la Providencia, que seguramente tiene muchas cosas buenas preparadas para todos.

lunes, 1 de julio de 2013

Gestión de las relaciones con aliados e influenciadores

¡Hola Amigos! Es realmente una alegrìa volver a escribirles una vez más y compartir con ustedes esta columna, donde durante todo 2013 buscamos formarnos sobre las mejores formas de actuar en situaciones de crisis que pueden sucederse en la comunidad de la que formamos parte. .

Este mes, trabajaremos sobre uno de los puntos claves de este proceso comunicativo: la gestión de las relaciones con aliados e influenciadores..

Es cierto que el término “influencia” siempre tuvo una carga negativa, más vinculada a relaciones entre personas que buscan sacar un beneficio, a espaldas de la sociedad, la mayor de las veces, en todo lo referido a la administración pública y otros estratos de poder en la sociedad..

No obstante, desde el punto de vista de las ciencias de la comunicación, entendemos la influencia como la capacidad que tienen algunas personas -ya sea debido a su carisma, a su edad, o a su profesión - de que la expresión de sus opiniones puedan llegar a ocasionar algún cambio en la percepción que otras personas pueden tener de la realidad, lográndose esto a través de su explicación de un modo novedoso, de enmarcarla en hechos pasados, o aportando algún conocimiento extra que el común de la gente no posee.

Así las cosas, ante una situación de crisis, es claro que se deben desarrollar canales de comunicación estrechos con estas personas, las cuales podrán ayudar a que la misma se desarrolle por el mejor camino hacia su resolución.

Al trabajar con ellos, debemos procurar brindarle la mayor información posible sobre lo sucedido, pedirle su sincero consejo a la hora de comunicar esto a los otros públicos (vecinos del barrio, hermanos que concurren a la Santa Misa, militantes de instituciones, etc.) y predisponernos a colaborar con ellos en lo que planteen, sobre todo, escuchando lo que ellos reciben de las personas con las que ellos se comunican asiduamente.

Claro está, que apenas sucedida la crisis, no es el momento de empezar a analizar quienes son estas personas en la comunidad, ya que esto haría perder tiempo y esfuerzos valiosos que deben volcarse a las otras acciones a encarar (que fuimos viendo durante los meses anteriores); por lo cual también es esencial esclarecer este punto antes que se presente la situación de crisis.

Finalizamos esta columna adelantándoses que en la próxima edición de Eclesia analizaremos dos conceptos importantísimos a tener en cuenta: la transparencia durante la gestión de la crisis,  y como influye la credibilidad para su resolución.

Que tengan un hermoso mes... y los invito a rezar por la Patria, especialmente en este año electoral, para que el Espíritu Santo nos ilumine al momento de votar.